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Hno. Cristhian James Díaz, Director Observatorio Educativo Lasallista. Para nosotros es de vital importancia poder contar con personas como ustedes, que están dispuestos a reflexionar permanentemente, en torno al tema de los derechos de la niñez y la juventud; gracias a la gran colaboración de muchos de los profesores aquí presentes, hemos generado la idea de crear espacios donde podamos socializar, interlocutar, y compartir experiencias valiosas en torno al tema de los derechos de la niñez y la juventud.
Quiero compartir algunas ideas brevemente, de lo que nosotros hemos propuesto como una iniciativa en relación a los derechos de la niñez y la juventud. Quisiera recordar la misión lasallista, encabezada por Juan Bautista de la Salle, que luchó por lograr llegar a la población más pobre en todos los niveles de educación, desde la primaria hasta la educación superior; esto es lo que nosotros estamos tratando de hacer hoy con la ayuda de tantas personas, que se empeñan en que la misión de la Salle tenga vigencia; y resaltar que hemos logrado llegar a 80 países del mundo y llevar la obra lasallista hasta allí. Por ejemplo en Latinoamérica, estamos en una delegación de Chile, y diferentes distritos como lo son: México Norte, Antillas, México Sur, Centro América, Panamá, Medellín, Bogotá, Venezuela, Ecuador, Bolivia, Perú, Argentina, Paraguay, Sao Pablo y Porto Alegre. Pretendemos con el Observatorio, que este sea una estrategia muy concreta, de observación como su nombre lo indica, pero también de generación de conocimiento, porque obviamente, cuando uno genera redes de aprendizaje, se va generando un conocimiento social que se capitaliza como una herramienta útil para abordar éste tipo de situaciones que se presentan en la realidad de nuestros niños, jóvenes y adolescentes, de tal manera que pensamos que podemos de alguna manera incidir en los consensos de gestión educativa, podemos incidir en las prácticas educativas. El observatorio no está pensado aquí como una estrategia individual, una estrategia aislada, una estrategia que esté desvinculada, y que sea hecha solamente para un grupo de peritos o de profesionales expertos en el tema, sino una estrategia que logre movilizar socialmente a los participantes, es decir, un agenciamiento de iniciativas y de experiencias que surjan de la base. Queremos ver experiencias, queremos ver aquí personas, sujetos, queremos pensar que los niños son sujetos de derechos y que ellos pueden participar del observatorio, y queremos aquí también vincular agentes, maestros(as), adultos, que puedan dar su voz de experiencia al observatorio y al mismo tiempo que quieran participar en la red de aprendizaje, que estamos a punto de generar. En ésta misma línea quiero precisar, que ésta es una iniciativa que busca observar, leer, y comprender la calidad, las niñas, niños y jóvenes de América Latina y el Caribe, como sujetos activos de derechos. Para nosotros la posición que asumimos desde el observatorio, no es una simple posición de análisis de una realidad fría, cruda que se presenta, sino que estamos tratando de entender, al niño como sujeto de derechos, es decir, que el niño es protagonista activo del conocimiento y ejercicio de derechos, no solamente lo reconocen otros, sino que él puede agenciar también desde su perspectiva y desde su propia realidad, éste proceso de ser conciente de que tienen derechos y que puede hacerlos respetar, y valer en el contexto en el cual se encuentran, y de aquí pensamos que es necesario acercarnos a estadísticas, cifras, como manejan todos los observatorios, indicadores, pero también creemos importante que con la participación de niños, jóvenes, agentes adultos en el proceso, entendamos que los niños, los jóvenes y los adolescentes, son sujetos activos de derechos. También creemos que es una propuesta para crear una cultura de los derechos humanos en espacios escolares concretos, esto es importante, por que en las instituciones educativas vivimos mil cosas, en el día a día de la escuela, estamos metidos en diez mil actividades, en el sistema de gestión de la calidad, en problemas de evaluación, en problemas de comportamiento, de disciplina, mil cosas que se van generando; quienes son maestros, quienes son estudiantes lo entienden bien; nosotros creemos que es necesario que en ese nicho, en esa comunidad educativa, podamos crear una cultura activa de derechos, es decir, que el observatorio faculte, permita a quienes participan en las escuelas que están en línea con nosotros, crear en sus instituciones una cultura de los derechos humanos, y en esa línea también pensar que sería posible la promoción, la garantía, el cuidado, y la vivencia de esos derechos, de tal forma que podamos incidir en la calidad o el mejoramiento de la calidad de la educación.
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